Musico, artista plastico y arquitecto nacido en el Trebol el 6 de julio de 1900. Egresado de la Escuela Industrial de la Nación de Rosario en 1918, se inscribió luego en la Universidad de Buenos Aires para estudiar Ingeniería Industrial, y después de cuatro años de cursar dicha carrera se inscribe en la Facultad de Arquitectura. En 1927, la Sociedad Central de Arquitectos le entregó el premio “Manuel Belgrano”, en mérito a haber obtenido el mejor promedio de calificaciones. Radicado en Rosario, comienza una fecunda tarea que dejaría su impronta hasta nuestros días, innovando la arquitectura de la ciudad y trascendiendo la misma por su significado.
Hijo de inmigrantes piamonteses, Ermete De Lorenzi gracias al apoyo económico de su familia, fabricante y exportadora de quesos, el joven De Lorenzi desarrolló una carrera fructífera y ecléctica. Se interesó por la plástica, la poesía, la música, la tecnología y la arquitectura y fue también militante estudiantil, docente y teórico. Ganó premios y concursos y viajó por el mundo.
A él está dedicado el tomo 13 de la serie Maestros de la Arquitectura Argentina. Fue así mismo pintor, escultor y dibujante. Escribió también libros sobre música, como Armonía geométrica, mero sistema en la composición musical, o Teoría, armonía y composición. Compuso canciones como “Cantar indígena” (dedicado a su hija Mirka, la “indiecita rubia”) y “Tres danzas rituales indígenas”.
Su estudio de arquitectura ubicado en Cochabamba 2010, hasta el año 1945, luego pasará a ser el estudio del artista plástico, Julio Vanzo. La personalidad múltiple y sensible que anidara en De Lorenzi lo impulsaron a escribir tres tangos: “Hermano bandoneón”, “Veredita” y “Su barco... nada más!!” en la década del 40, cuando la guardia nueva se encuentra en su plenitud. Fallecio en Rosario el 24 de agosto de 1971.