María Elena Tortolero nacio el 30 de abril de 1913. No se sabe si fue en Santa Fe, Chile o Brasil. Fue una destacada cantante de tangos que inspiró el tango Malena.
Volve por Malena de Toledo
Era hija de padres españoles. Se crio desde su infancia en Brasil junto a su hermano Nicolás debido al nombramiento de su padre como cónsul español en Porto Alegre. El pais carioca le permitió acceder a un repertorio de canciones populares a nivel bilingüe e internacional, alcanzando gran fama en los años cuarenta.
En 1929 integra la orquesta de Elvino Vardaro - Osvaldo Pugliese con quien hace giras en el interior del país. Realizó giras por el exterior como México, Venezuela y Uruguay. Su «voz de sombra» no tuvo acceso a la radio, pero según los eruditos del tango, llevó al disco por lo menos una canción: Volvé de Edgardo Donato y Bayón Herrera.
El compositor Homero Manzi la conoció en una boite en San Pablo, Brasil en 1941 cuando volvía de México. Allí Manzí quedó totalmente enamorado de ella a tal punto que le dedicó un tango muy popular, Malena, ya que en ese país Elena adoptó el nombre artístico de Malena de Toledo. Volcó sus emociones en versos que luego se lo entregó a Lucio Demare ya en Buenos Aires. En pocos minutos sentado en a la mesa de un café de Acevedo y Libertador, el autor Dandy le puso música.
En lo sentimental Tortolero estuvo casada con el tenor y cantante melódico mexicano Genaro Salinas, a quien conoció en una gira por Cuba. En 1946, viajaron a Buenos Aires, cuando su marido fue contratado por el Centro Social Español “El Tronío”. Allí ella fue vocalista de la orquesta de Vardaro-Pugliese. Ambos tuvieron una gran aceptación del público y de los medios, por lo que decidieron instalarse en Buenos Aires. Retirada como cantante, trabajó como representante de artistas como la del grupo Trío Azul que encabezaba el cantor Roberto Palmer.
Su marido falleció el 29 de abril de 1957 en Caracas, Venezuela, después ser apaleado y arrojado desde un puente. Acompañada de su hijo Genarito y del cantante Roberto Palmer (Los Cantores de Quilla Huasi), fueron a Caracas a recoger los restos. Viuda a los 44 años y con dos hijos a su cargo, se vio obligada a alquilar parte de su casa para poder sobrevivir. Murió el 22 de enero de 1960 a los 46 años de edad en la ciudad de Montevideo, Uruguay, víctima de un edema pulmonar. Elsa, la mujer de Roberto Palmer se trasladó, junto con Genarito, al vecino país para repatriar los restos de la cantante y depositarlos junto a los de su marido en el Panteón de los Artistas.