Aportes y Consultas: Musica Nativa (Facebook)

Alberto Suarez Villanueva (Rosario)

Pianista, director y compositor nacido el 4 febrero 1913 en Rosario. Siendo niño sus padres lo enviaron a estudiar piano al conservatorio Williams de Rosario, donde adquirió una gran formación musical. A mediados de la década del treinta decide radicarse en Buenos Aires, en la histórica Pensión de la alegría (Calle Salta al 200). La mayoría eran músicos, cantantes, autores, compositores que luego fueron baluartes en el desarrollo del tango del cuarenta. Parte de los huéspedes eran oriundos de su ciudad natal: Julio Ahumada, Antonio Ríos, Manuel Sucher, Carlos Parodi y otros, de la provincia de Buenos Aires: los hermanos Homero y Virgilio Expósito, Argentino Galván, Enrique Francini, Héctor Stamponi, Armando Pontier y Emilio Barbato. Al poco tiempo inició amistad con Enrique Cadícamo, quien lo vincula con Juan Carlos Cobián. El creador de “Mi refugio” le enseñó algunos de sus secretos en el piano, para la ejecución del tango.

En 1937, compuso junto al poeta Evaristo Fratantoni, los tangos “Ráfagas” y “Din don”, este último estrenado por Libertad Lamarque en Radio Belgrano, emisora en la que actuaba Suárez Villanueva como pianista. 


Din Don de Suarez Villanueva
por la Orquesta de Lucio Demare

En julio de 1938 el maestro Lucio Demare, con su orquesta y la voz de Juan Carlos Miranda, grabaron “Din don”, para el sello discográfico Odeon y, en enero de 1939, Francisco Canaro, con su cantor Ernesto Famá, registraron su tango “Al subir, al bajar”, con letra de Cadícamo. 


Al subir, al bajar de Suarez Villanueva
por la orquesta de Francisco Canaro

Al iniciarse el año 1940, su amigo el pianista Carlos Parodi deja la dirección de la academia de los hermanos Rubistein a la que había accedido en reemplazo de Mariano Mores y continúa en esa labor Suárez Villanueva. A partir de ese momento, nació una amistad con Oscar Rubens y, una nueva dupla autoral. Así nació, “Lejos de Buenos Aires”, tango que fue grabado inmediatamente por Miguel Caló con Raúl Berón en el sello Odeon, en julio de 1942 y por Aníbal Troilo con Francisco Fiorentino, en septiembre, para R.C.A-Victor. 


Lejos de Buenos Aires de Suarez Villanueva 
por la orquesta de Anibal Troilo

En la década del setenta quien tambien la grabo fue Roberto Goyeneche con el acompañamiento de Atilio Stampone. Otro gran suceso fue “Al compás de un tango”, que grabó Alberto Castillo con Ricardo Tanturi en marzo de 1942, y que se convirtió en el primer éxito del inolvidable cantor.


Al compas de un tango de Suarez Villanueva 
por la orquesta de Ricardo Tanturi

En los años siguientes, sus temas formaron parte en los repertorios y las discografías de las más grandes orquestas: “Es en vano llorar”, Miguel Caló con Raúl Iriarte; “Lloran las campanas”, Carlos Di Sarli con Alberto Podestá; “Tu melodía”, Domingo Federico con Carlos Vidal y Rodolfo Biagi con Jorge Ortiz; por último, “Mientras duerme la ciudad”, Osmar Maderna con Luis Tolosa y “Mar”, Federico con Vidal. Pero todavía faltaba aparecer el tema consagratorio del pianista: “La luz de un fósforo”, con versos de Cadícamo, que grabó Troilo con la voz de Alberto Marino, una verdadera joya. 


La luz de un fosforo de Suarez Villanueva
por la orquesta de Anibal Troilo

En 1946, el pianista se convirtió en director y armó su propia orquesta. Debutó en el mítico escenario del Café Marzotto, de la calle Corrientes, con los cantores José Berón y Oscar Ferrari. Durante muchos años fue figura exclusiva de dicho Café, donde realizó búsquedas de nuevos cantores, surgiendo de esas selecciones: Horacio Casares, Carlos Fontán, Carlos Marcos, entre otros. En 1949, los cantores de su orquesta eran, el consagrado Héctor Palacios e Ilda Soler. Al año siguiente, partió a Montevideo, contratado por el histórico Café El Ateneo, ubicado en Plaza Cagancha, en el que permaneció durante diez años. Al regresar a Buenos Aires, a principio de la década del sesenta, instaló en el subsuelo de la desaparecida galería de avenida Callao 182, una academia de formación musical, donde participaron los maestros Dante Gilardoni, Carlos Parodi, Joe Rispoli, Carmelo Izzo, entre otros. Otros temas que compuso fueron “Nadie” (con letra de Evaristo Fratantoni), “La huella” (con Cadícamo) y “Mi madre tierra” (con Gerardo Adroher). Alberto Suárez Villanueva fue un notable músico que jerarquizó al género tanto por su aporte interpretativo, en lo melódico y en lo rítmico, como por su tarea compositiva. Fallecio el 12 diciembre 1980.