Quien no soño con conocer a Carlos Gardel, cantar junto a la leyenda, participar en una de sus peliculas o que grabe un tema tuyo. Un grupo selecto de trece santafesinos se dieron ese gusto.
Carlos Spaventa (Rosario): Cuando Carlos Gardel llega el 28 de diciembre de 1933 por primera vez a Estados Unidos, su tocayo Spaventa ya estaba radicado allí. El rosarino participa en las películas “Cuesta abajo”, “El tango en Broadway” y “The Big Broadcast of 1936”. Ademas es muy probable que Spaventa participara en las dos primeras grabaciones que Carlos Gardel registra en “Odeón” en Estados Unidos, la cifra “Criollita decí que sí” y la zamba “Caminito soleado”, dónde el máximo cantor es acompañado por dos o tres guitarristas y Alberto Castellanos al piano. En el año 1962 Spaventa volcó sus recuerdos del “Zorzal criollo” en el libro “Carlos Gardel en la canción y el recuerdo”.
Francisco Bianco (Rosario): Fue compañero de infancia de Carlos Gardel, quien le llevó al surco del disco su famoso vals Ausencia, a dúo con Razzano primero y años más tarde solo. En una nota del año 1959 dijo: "Al inmortal y bien querido Carlitos Gardel, lo conocí allá por 1902, en que viviendo con mis padres en las calles Pasco y Constitución, mi madre Doña Eugenia de Bianco, le alquilaba una sala a Doña Berta, madre del extinto cantor, que oficiaba de planchadora. Éramos niños y dejábamos de ir a la escuela Nº 1, que todavía existe, en Entre Ríos y Cochabamba, con el noble fin de oír la banda lisa, haciéndoles de atril en el cuartel de Garay y Pichincha. Mi padre, don Miguel Bianco Grieco, director del Conservatorio Orfeo, situado en dicho domicilio, que fuera uno de los primeros músicos de orquesta sin piano, sino con arpa, fue el primer maestro de Carlitos siendo niño".
Pedro Numa Cordoba (Cañada de Gomez): Se hizo conocido en el ambiente artístico por lo que Gardel grabó sus tangos "Muñequita de lujo" (música de Enrique Delfino), "Pobre corazoncito", (musicalizado por Vicente Greco) y "De mi tierra un fado" (de Francisco Lozano y Eduardo M. Manella) que Córdoba había adaptado a la música criolla. Gardel le pidió también que pusiera letra a los tangos "La cautiva" (de Carlos Vicente Geroni Flores) y "Mi refugio" (de Juan Carlos Cobián), así como al "Shimmy Poupée de Estambul" (de Frank Silver e Irving Cohn) los cuales grabó posteriormente. Como broche de oro Carlos Gardel, José Razzano y Pedro Numa Córdoba crearon el vals "Ay Aurora", que quedó registrado a nombre de los tres el 14 de noviembre de 1939.
Carlos Irusta (Rosario): Su amigo Carlos Gardel grabó algunas de sus obras que obtuvieron mayor fama: el vals «El trovero» (compuesto con Rafael Tuegols), «Tenemos que abrirnos», (con Alberto Acuña), «¡Dandy!» (con Lucio Demare y Roberto Fugazot) y «Reproche» (con la colaboración de Fugazot).
Jose Gonzalez Castillo (Rosario): Su primer tango fue "¿Qué has hecho de mi cariño?", escrito en 1918, con música de Juan Maglio y fue el primero que le grabó Carlos Gardel. Después siguieron "Clarita" (con música de Domingo Fortunato); "Páginas de amor", (con música de Luis Riccardi); "Griseta", (con música de Enrique Pedro Delfino); "Silbando", (con música de Sebastián Piana y su hijo Cátulo Castillo); "Sobre el pucho", (con música de Piana); "Acuarelita del arrabal", "Aquella cantina de la Ribera", "Juguete de placer" y "Organito de la tarde", (todas con música de Cátulo Castillo), y "Por el camino" (con música de José Bohr). En total once obras del rosarino llevo al estudio El Zorzal.
Orestes Cuffaro (Rosario): A Carlos Gardel lo conoció por 1930 y al encontrarlo en Barcelona en 1932 se comprometió secundarlo con su piano a pedido de Juan Cruz Mateo al separarse allí de Azucena Maizani por esos días. Carlitos enterado le pidió que volviera con la cancionista y así lo hizo. Después en cada encuentro con Gardel, éste le hacía casi la misma pregunta: «Cufaro... ¿Cómo anda Azucena?... ¿Anda bien?, le preocupaba sobremanera la labor de su colega amiga». «Grabó Carlos “La canción de Buenos Aires” por sugerencia de los directivos de la Odeon y por simpatía a Azucena; no porque yo se lo pedí...», dijo.
Virgilio Carmona (Rosario): Son de su autoría memorables tangos como "Ríe payaso", "Pobre colombina", "En la Ribera", "Y era buena", todos grabados por Carlos Gardel de quien fué amigo.
Juan Velich (Villa Constitucion): Letras suyas que se recuerdan son las de los tangos que grabó Carlos Gardel: "Cualquier cosa" y "Porque soy reo" (musicalizados por Herminia Velich); "Amigazo" (en colaboración con Francisco Brancatti y Juan de Dios Filiberto) y "Queja indiana" (con música de Juan Rodríguez).
Lito Bayardo (Rosario): Su primera letra importante fue «Duelo criollo», musicalizada por Juan Rezzano y grabada por Carlos Gardel.
Andres Domenech (Rosario): Su tango "El barbijo" estuvo seleccionado como finalista en la competencia de tangos para música sola de 1929. Carlos Gardel tenía en su repertorio el tango "El barbijo" y grabó "Copetín vos sos mi hermano".
Carmelo Muttarelli (Santa Fe): Era vocalista de orquestas típicas y cantaba por medio de un megáfono, popularizando así varios tangos, entre ellos: “Mano cruel” y “Buey manso”, que tienen letras de Armando Tagini y fueron grabados precisamente por Carlos Gardel por haberlos gustado en su voz. Forjó muy poca composición, algunas otras no llegaron a conocerse y los dos citados se mantienen en el pueblo gracias a las grabaciones de Gardel. Del cantor fue un gran amigo, de los buenos. Lo conoció en sus primeras incursiones musicales y cuando dispuso viajar a París por primera vez, le prometió que la primogénita grabación que haría en la Ciudad Luz sería su “Mano cruel” y cumplió la promesa, pero a medias ya que lo grabó pero no fue el primero. Cuando el desastre de Medellín, enfermó de gravedad por la pérdida de su querido amigo, no hallando consuelo por mucho tiempo.